30 de Noviembre de 2009

¿Está sana su piscina?

¿Cree que basta con medir el cloro y el pH? El cloro tiene un efecto bactericidad sólo a altas dosis y por un periodo de tiempo muy limitado, a causa de su evaporación y de su ineficacia a pHs bajos. Por eso las piscinas siguen siendo donde más conjuntivitis, otitis y demartitis se detecta, a causa de los microorganismos patógenos que sobreviven a la cloración.

Los microorganismos actúan como biosensores naturales e indicadores permanentes de la calidad del agua. Por eso, su búsqueda nos dará la información real de la "salud de su piscina". El 86% de las piscinas son familiares, pero no son controladas por las autoridades sanitarias... ES SU RESPONSABILIDAD.